martes, 16 de octubre de 2012

El Samurai y el Dildo Sagrado.

Esto era una vez un Samurai, que vivía en Badajoz, y soñaba con encontrar el gran Dildo Sagrado.
El samurai , se llamaba Rudesindo, y venía de una familia de granjeros negro-albinos del noroeste del Polo sur
Tenía un pantalón púrpura de color azul que le gustaba enseñar a todos cuando andaba por la ciudad electrocutada por ondas de hiperventilación magnética.


Un buen día, mientras enseñaba a una novia 'de alquiler' sus tan preciados pantalones, entró en combustión espontánea el portal a la dimensión e.x-088, en la que vivían un millón de gatitos eunucos.
Decidió viajar al mundo, cuando una hada-polla se le apareció y le dijo que tendría que salvar el mundo desconocido del gigante de cera de ano que aterrorizaba a los habitantes natales de ese mundo.
Tras unos insufribles segundos de distorsiones espacio temporales y arco iris el samurai llegó a su destino, sin darse cuenta de que había tenido una erección en el viaje y llamaba la atención.


 El samurai no sabia si viajar a ese mundo, así que cagó en un tiesto y lo tapó como un gato.

Pero el estaba indeciso, sabia que los móviles eran letales, y ademas no se sabia la tabla del 5, tenia mucho miedo.

Aún así decidió adentrarse en el porque el morbo de ver a millones de gatitos eunucos ronronear superó todo temor que tenía.



No era una erección normal, fue causada por una marmota-lechuza del paleolítico, y después de desfogarse rápidamente con papel de lija que encontró al llegar, y siguió su rumbo.
En ese mundo había cosas muy raras, tales como cuñas de madera húmeda carcomida por los espectros de hielo mutantes lanzafuego saltarines.
 Pero al samurai le llamó la atención una cosa en concreto: un dragón obeso comiendo patatillas en un sofá roñoso mientras veía la tele en la tripa de un teletubbie. Desenfundó su dildo (herencia familiar desde los tiempos de Saladín el Pimientas) y retó al dragón a un duelo.

 El dragón aceptó gustoso el duelo pero a cambió le dijo que si perdía se quedaría con su dildo. Ambos se colocaron y una encarnizada batalla empezó.

El obeso dragón atacaba con pasmosa rapidez a un samurai que sentía el mimbro viril del dragón acercarse, con lo que decidió lanzar su ataque más potente: Lefote ancestral.
Para lanzar el lefote ancestral, fue necesario concentrar mucho Ki y Chakra en su enorme falo puntiagudo, y no podía fallar, pues sus fuerzas hipertérmicas se agotarían después de usar dicho ataque.
El Lefote Ancestral inundó al dragón en un río de esperma que arrasó con un poblado de piruletas de azufre y gatitos. Esto sólo enfureció más al dragón, pero sobre todo le puso cachondísimo.

De repente el dragón digievolucionó en una diminuta oruga con artrosis, a lo que el el samurai reaccionó y saltó encima, matándola, y así consiguiendo el dildo del dragón.
Al conseguir el dildo del dragón, gotas de semen brotaron de sus ojos y lloró amargamente la pérdida de las tropas imperiales y la caída sith en Hoenn.
 Pero no había tiempo para lamentos, le esperaba una larga trayectoria de calcetines sudados, y no podía pararse a pensar de qué color era su teclado del ordenador, era algo irrelevante ahora que había vencido al dragón.

Mientras caminaba, buscando al gigante de la cera de ano al que había ido a buscar, se encontró a Copérnico, Schopenhauer y Wagner teniendo una discusión sobre las torres gemelas recién construidas en el Surnorte de Nepal.
Entonces el samurai sacó un revólver Magnum 44 y le voló la cabeza a los 3, ya que él había tirado las antiguas Torres Gemelas y no quería que saliera el tema. Así, el samurai prosiguió su camino.

De camino a Namek, el samurai se encontró con su hermano, el samurai muerde-almohadas Hitlá que junto a su espada única 'Killalljews' decidió hacer una pelea de vainas contra su hermano.

La pelea de vainas fue bastante corta, ya que Hitlá tenía un problema con la fimosis, que ya le medía 3 metros y estaba llena de costras amarillentas y pus corrosivo, que usaba para matar teléfonos inalámbricos multiorgásmicos.
Así, el Samurai se despidió de Hitlá y siguió su camino hacia Namek, de camino oyó algo sobre un poni y un gordo que lo habían destruido.

Al no tener ya un sitio a dónde ir se decidió a buscar algún habitante que le dijera cómo podría encontrar al Gran Maestro del Dildo O Jet Us. Se acercó a un viejo puticlub y entró en el antro.

Al entrar en aquel edificio con penes fluorescentes y vaginas sañosas con dientes, se encontró con el famoso putero Santa Claus, el samurai intento huir, pero los gnomi-pollas del putero le atraparon y encerraron en una celda llena de mujeres viejas recubiertas de costras y pus por los pollazos que Santa Claus les daba.
El samurai se asustó, pues era alérgico a los gilipollas y a los errores en Matrix, por suerte llevaba encima su spray anti agujeros espacio temporales.
Usó su spray, destruyendo todo satanista kashyyykiano a -7 millas/Kelvin/km^15 a la redonda. Esto le envalentonó.

Tras la masacre, se acercó al piso de arriba, y allí encontró a la Puta Madre, de 120 años, a la que preguntó dónde encontrar al Gran Maestro del Dildo O Jet Us, esta le dijo que sólo se lo diría si le hacía una felación. Así, el samurai aceptó y comenzó a comerle el coño, con herpes, sida, gonorrea, cáncer y resfriado a la Puta Madre.

Después de comerle todo el papo, arrancarle el clítoris y vomitar hasta la primera papilla, el samurai siguió el camino, y se encontró con una polla kilométrica que amenazaba con metérsela por el culo al primero que viese.
El samurai, con sus dotes de ninja, se escondió en la luz, sin ser detectado por las cámaras de seguridad de Renfe. Pero la polla kilométrica contaba con un dispositivo de ondas magnéticas magnetizadas que no tenían campo magnético, y detectó al samurai...
Se enroscó alrededor del samurai, evitando así que él huyese, y comenzó a recorrer los interiores del guerrero.
 Al principio tenía miedo pero empezó a gustarle y se dejó hacer de todo. Tras horas de guarradas y penetraciones, se despidieron y el Samurai llegó a las puertas del Gran Templo del Dildo, donde vivía O Jet Us.

La entrada del templo se veía protegida por una serie de soldados guisantes-hormigas que vieron al samurai y decidieron capturarle y llevarle a las mazmorras del templo, en el que había todo tipo de torturas renales...
En las mazmorras había toda clase de gente, desde niños a toallas, sufriendo torturas anales. Ataron al samurai a un pantalón de cemento hecho por métodos quirúrgicos desconocidos, y procedieron a torturarle.
El Samurai, que había sobrevivido a miles de duras sesiones de entrenamiento para tener mejor control de su Ki, la Fuerza y sus ganas de cagar, pensó que sería un estúpido reto más.
 Sin embargo, las pseudocosquillas anales de cigüeña lasañosa verde-amarilla pudieron con su febril aracnofilia, y gritó el nombre de su primer amor.

 Tras gritar el nombre de "Mussolin-in" todos se quedaron callados mirando al Samurai. Todos menos una tortuga bicéfala con párkinson. El jefe de todo aquello era Mussolin-in.

Mussolin-in recreó la historia de amor/odio/acueducto que tuvieron él y el samurai, a lo que todos los presentes, interpretaron como una traición a la morcilla constipada y detuvieron a Mussolin-in y a un par de negros del top manta que pasaban por ahí. Pidió ayuda al samurai, mientras gritaba que nunca quiso hacerle daño, y que si le dejó fue porque los desgarros anales le estaban haciendo perder mucho dinero en operaciones y en psicólogos que le tratasen sus esquizofrenia de hígado.

El Samurai le confesó que nunca le había odiado y le seguía amando, así que los guardas O.J. Simpson y Mike Tyson le liberaron. Tras un quickie Mussolin-in confesó al Samurai que O Jet Us vivía en una casa-tómbola que le tenía alquilada, frente al altar del templo. El Samurai se dirigió allí.

Al entrar le vino un fuerte olor a manzanilla de salmón, lo que le recordó sus olvidadas vejaciones infantiles sufridas. 
O Jet Us estaba sentado en un gran trono con dos pollas como reposa-brazos, del que se levantó con el sonido de su ojete siendo despenetrado por un gran consolador que tenía en el asiento.
El samurai, se corrió viendo la escena y salpicó sin querer a su abuela, causándola un orgasmo indeseado. O Jet Us se dispuso a matar al samurai con su polli-espada, pero el samurai ya estaba con su manubrio al descubierto...
Comenzó una increíble batalla fálica multiorgásmica que hizo que muchos de los bolígrafos perdieran su tinta y que las palomitas se hicieran solas. El samurai notaba las venas de la polla hinchadas, a punto de explotar, pero necesitaba mandar más Ki a su miembro viril.

De pronto, le vino un reflujo de Fuerza y lanzó a O Jet Us por los aires. Cuando hubo disipado el vapor de semen, O Jet Us se incorporó, y sin decir una palabra se corrió en la cara del Samurai un exquisito topping multicolor. El Samurai supo que eso significaba que era digno de aprender del gran Maestro Dildo y conseguir el Dildo Sagrado, su mayor deseo desde que su padre violó a una cabra con Párkinson.
Pero en esos momentos a O Jet Us le dio un paro cardíaco y la palmó, heredando así el Samurai El Dildo Sagrado y ocupando su puesto.

El nuevo señor del Dildo Sagrado quiso ser justo y honesto así que implanto un régimen en el que las alcachofas eran consideradas las diosas y los caballos podrían violar a cualquier campesino de Skyrim.

El samurai era feliz con su nuevo puesto como Guardián del Dildo Sagrado, pero le faltaba alguien, echaba de menos a Mussolin-in, esa rabia hizo que implantara una dictadura.
Los Stormcloak crearon una guerra sexual, y en medio de la confusión de una batalla (el término de guerra para una orgía) el Samurai huyó con el Dildo Sagrado a un paraíso fiscal. 

Desde entonces nada se sabe de Rudesindo, el Samurai.