martes, 26 de marzo de 2013

El funeral del Poni Polli-Cuerno


Encontraron el cuerpo unas semanas más tarde, debajo de un arbusto de semen seco.
Se le decidió dar un buen funeral, aunque su único pariente vivo fuese su artrítica abuela que le odiaba tanto.
El funeral iba a ser el 30 de Febrero, por deseo expreso del Poni en una sesión de espiritismo, así que tuvieron que alquilar una máquina de viajes inter-dimensionales a Escolopendras escleróticas S.A. para poder viajar a una dimensión con 30 de Febrero.
Cuando llegaron a la dimensión en la que sí había 30 de febrero (llamada la Dimensión del San Agrortonio de Silurio-Társido V) se encontraron con una especie de ciervo cagando en un agujero negro mientras leía el periódico, cuando hizo el último esfuerzo, se le reventó una nalga y el váter eclosionó esparciendo mierda por toda la dimensión.
Dicha explosión hizo que perdieran el cadáver del Poni, que salió disparado cual avestruz en celo persiguiendo una letra J con una velocidad esporádicamente neutral.

Se pasaron 19 días y 500 noches buscando el cadáver del Poni y limpiando la mierda para que la Dimensión del San Agrortonio de Silurio-Társido V estuviese impecable. Habrían tardado más si no fuese por el piercing de Don Limpio, que comía porquería y se tragó mucho excremento.
Tras recuperar el cadáver del Poni, entre unas zarzapollas mutantes venenosas, lo llevaron al lugar donde lo enterrarían, que no era un cementerio, si no una fosa común de sapos bicéfalos con activia regularis.
Después de meter el cadáver del penetrado Poni en la fosa común, se encontraron con Gary, que venía a follárselo una última vez, aunque él prefiriese la microfilia a la necrofilia. No sabían si dejarle, porque había un lápiz sin punta y no tenían donde dejar las cáscaras de las pipas, además notaban una fuerza oscura que les penetraba profundamente la oreja.
Entre tanto mal rollo, uno de los enterradores, un calamar con 13 tentáculos y media pierna, se llevó el demacrado cuerpo a una esquina de la dimensión, donde se sintió seguro. Empezó a recomponer tendón por hueso por regaliz al Poni, para que al menos cuando le enterrasen, tuviese un aspecto digno.

De nuevo llevaron el cuerpo del Poni y lo lanzaron a la fosa común. Los presentes, los enterradores calamares y los poco familiares del Poni rezaron un pene nuestro, tuyo, y de los demás, y se quedaron 1 año en silencio por cortesía, como era costumbre en aquel lugar.



         R.I.P.
Poni Polli-Cuerno Franco
 Chávez Bárcenas
     00/13/2014
     30/02/3092