viernes, 31 de mayo de 2013

La Hormiga Nazi

En algún lugar de Albacete vivía una hormiga nazi, que se comía a las inferiores con palillos de tierra chinos, acompañada por un tiempo nada conservador que variaba constantemente. Entonces Albacete abofeteó a Bobba Fett y la hormiga se convirtió en el Avispón Atómico. 

Poco a poco esta hormiga fue adoptando los ideales de Adolfo, que los puso en práctica con las picaduras a los humanos. Pero ella necesitaba más en su vida, la comida intergaláctica le producía infecciones oculares repletas de codas flamencas que de alguna manera hacían que su ácido desoxirribo nucleico actuara igual que los petas zetas.

Así, se mudó a Kashyyyk, siguiendo los consejos de su amigo el Dr. Wolfensteinstein. Allí, su aflicción se marchó de farranda, abandonando al Avispón Atómico. Pero se encontró con su antiguo amigo Iwaka, que era el Sisiutlqua. Empezó a desvirgarle el alma, con lo que convirtió al Avispón Atómico en un poderoso guerrero.

De aquí que el Avispón, antigua nazi hormiga, se convirtiese en alguien cada vez más y más perverso, y se mudase al lado oscuro de la fuerza, como Anakin caminador de cielos, pero con una pequeña diferencia: el Avispón era un transexual en apuros. 

Comenzó a correr, y de pronto se encontró echándole una carrera al hijo bastardo abortado de Sonic, que venció al Avispón. Triste, se compró un helado de calcetín sudado y se sentó en su butaca con forma de Argelia. A lo que apareció su tío corrupto, insistiendo en que le iba a invitar a putas y a confetti, Avispón estaba deprimido y no tenía ganas de marcha, pero su tío se sacó una polla quark y se corrió el bosón de Higgs. Entonces el Avispón, cabreado y cagándose en dios, uso su minipiti como porra y le propinó una serie de golpes deplorables que quitaron todas las ideas de corrupción de la mente de su tío, el cual se dedicó a repartir dinero negro en las colas de paros cardiacos.

Uno de los dineros del tío del Avispón cobró vida, y pasó a llamarse Arnold Billetenugget. Arnold cogió una pesa con una mano y su AK con la otra, y se dispuso a matar a todo el mundo, a la vez que se tonificaba los bíceps. Pero en un inseperado caso de negligencia, su bíceps estalló, soltando todas las ranas que tenía dentro, y provocando un cataclismo anal en la oreja de Avispón. Esto, por supuesto, enfadó a Avispón.

De nuevo Avispón uso su minipiti como porra, pero esta vez fue mas serio, comenzó a violar a varias arañas, mientras se sumía en el mundo de la psicodelia escuchando a los Sg. Pepper's Lonely Club Band.

De pronto a Avispón le salió un bigote mexicano y comenzó a caer, entre riffs de George Harrison y Jimi Hendrix, a través del espacio rosamarillo. Arnold comenzó a crecer hasta convertirse en el primo gemelo de Tetsuo, y retó a Cthulhu an un baile de la victoria de Godzilla.

Avispón se metió por el agujero de gusano del espacio rosamarillo, que era
exclusivo para transporte comercial, por lo le que pusieron una multa que
estaba a -273ºC, convirtiéndose así en un superconductor sin resistencia alguna, lo que ponía en peligro su vida, ya que llevaba encima una bobina de Tesla encendida.

Entonces apareció el thriller de Michael Jackson, el cual venía de la.galaxia de Thor, después de su gira interespacial.
El Avispón, asustado, empezó a dar vueltas sin parar como las coches de sim city, hasta que le dio un picotazo que le dejo tan tonto como las drogas medicinales que tomaba. Entonces Iwain frotó la puerta de su Peugeot y apareció el boquerón Nuck Chorris, que les dio una lección de sabiduría a todos. Con la sabiduría proporcionada por Nuck Chorris el boquerón, el Avispón subió de nivel, haciendo que su cuerpo condujese toda la electricidad de la bobina Tesla que llevaba encima. Esto causó la fisión de todas las partículas subatómicas de Avispón, confiriéndole el estado de energía pura. Ahora Avispón era un ser etéreo con capacidades cuasi divinas.

Algunas de estas capacidades eran aspectos como poder leerse la mente a sí mismo, o el poder de atraer a gran velocidad cualquier objeto afilado hacia él irremediablemente. Avispón, estaba realmente alegre, con estos poderes podría dominar el espacio y los falos de ardillas estáticas.

Sin embargo, abusó de estos poderes, usándolos incorrectamente y cuando no debía, por lo que le causaron heridas de muerte. Avispón se dirigió al hospital en una ambulancia proporcionada por unos Ulzzangs de Villarobledo de Juantaco, pero al llegar tuvo que viciarse a las parades blancas, ya que había una lista de espera de un año y medio.

Un día en el hospital con su compañero Pikachu, Avispón tuvo una visita. Era el Minueto en G de Christian Petzold, que le causó gingivitis de lacrimal al explicarle que aprendiese a usar sus poderes correctamente. Al hacerlo, Avispón se fue volando al espacio exterior, ya que estaba formado de energía pura y podía hacerlo todo a su merced. Así es como Avispón creó un planeta con forma de oreja-mandolín. En dicho planeta se construyó una casita muy bonita donde se dedicó a la masacre de comunistasnazipacifistasanarcojudíos, pero sentía que esto no era suficiente para llegar al orgasmo, necesitaba más vasos de plástico para poder ver sin necesidad de ojos. Así que salió andando mientras sonaba un swing de jazz, dirección norte-derecha-3sur, a comprarse unos vasos de plástico semi-blandos, pero él los quería dorados, para ver como Neo en Matrix, y solo los tenían amarillo-verdosos y grises con plata. El Avispón, ya disgustado y muy indignado, llamó a un inspector de sanidad para reclamar sus ganas de venganza. 

El inspector de sanidad le dijo que era navidad y sin haberlo pensado he formado un pareado, lo cual acabó con la paciencia del Avispón. Soltó toda la potencia contenida en su esfíncter, causando que se torciesen los pomos de las puertas y no se abriesen las latas de tres ojos. Pero el inspector tenía un arma secreta, la tripolla encefalítica elevada a 16. Sacó su arma y se puso a hacer cálculos de mates como un poseso, la gente huía asustada y los sapos no sabían muy bien si eran zebras o relojes.

Mientras tanto, en Didilandia, los Beatles cantaban todas sus canciones una y otra vez para matarla de amor. En el mundo invertido los ingleses circulaban al igual que se hace en el resto de Europa, mientras que los políticos no sabían el significado de la corrupción y las rosas eran verdes como los autobuses y les gustaban los unicornios.

El rayo encefalocuántico parecía haberse propagado por todas las dimensiones existentes, y el Avispón Atómico se sintió realizado, repartiendo su energía por los surcos del universo como una canción. El Avispón estaba feliz, tan feliz que no se dio cuenta que se precipitó hacia fuera del universo, sumiéndose en una vacío sin espacio-tiempo ni caracolas multicolores, por suerte llevaba una CUERDA HUíDA y pudo escapar sin apenas sentir euforia o cristal. Esto cambió la vida de Avispón por completo, el cual ni se imaginaría que acabaría fuera del espacio-tiempo ni nada, desde Albacete donde se tocaba bravamente. Así que decidió dar de comer a los pobres y necesitados con su polla de maindra, y al mismo tiempo él no necesitaba darse placer a sí mismo.

De pronto, una gélida llamarada de gameto imberbe recorrió la espalda del Avispón sugestivamente, obligándolo a meter a una niña pequeña en un saco. El Avispón se la llevó a la fortaleza de Superman, donde tras ritos pagano-sikhistas a Satán, la infante se convirtió en Hulk Hogan. Hulk Hogan, como no podía ser de otra manera, añoraba los viejos tiempos cuando era niña y le daban lapsus cervicales adormecidos. Pero Avispónle quitó la tontería a base de convertirle en un hispta. Le compró unas gafas sin cristales ventrílocuas hijas del sol y unas Doc Martens con capacidad de 34 terabytes sin contar los pelos que desprendía el camello. Hulk, ya ilusionado con sus accesorios de jipsterrrrrr, se fue de rebeldía a Navalcarnero, donde abundaban las ovejas por la latitud a la luna y el grosor de las pajas. Llamó al Avispón para montarse una orgía con las ovejas y así pasar un buen rato como en los antiguos tiempos.

En medio de la bacanal, apareció de repente una cabra, que le arrancó los huevos a Hulk Hogan pensando que eran de cartón. Hulk, dolorido, empezó a echar sonic booms y hadoukens por todas partes, matando a la cabra y mitad de las ovejas, y a su estómago. Como estaba al borde de la muerte, el Avispón le actualizo a Ultra MechaHulk Hogan, transformándolo en un cyborg. MechaHulk, en forma de cyborg, tenía la capacidad de derretir cera con su aliento. Esto asustó a Avispón, que se percató del gran poder que tenía MechaHulk, y debía tener cuidado porque podría convertirse en una gran enemigo, casi tanto como los mandos de televisión con forma de plátano de ordenador-chimenea.

Así que la vieja hormiga cogió un par de procesadores CPU, que le proporcionaron los chicos de MTV Tunning gratuitamente, y empezó a desactualizar a Hulk para debilitarlo y así poder ganarlo. A todo esto apareció Manolo el del Bombo, que empezó a animarle con riffs de groove y ritmos brasileinhos. Sin embargo, había sido todo un malvado plan de los chicos de MTV Tuning para dominar el mundo, y el CPU desactualizó tanto a Hulk Hogan que llegó a su forma digibebé, Hoganmon, como a Avispón.. Los chicos del MTV Tuning tomaron entonces la Galaxia, oponiendo toda resistencia a bordo de su Megazord tuneado (que incluía un dispensador de plátanos cinetocóricos)

Por suerte Avispón tenía un destructor estelar aparcado en el parking enfrente de su dentista (un gnomo muy majo al que le gustaba comer aceitunas plateadas) pero no encontraba las llave-polla con las que abrir el ano y poder entrar por el recto de el destructor. Así que, usando la técnica de melasudatodo, consiguió salir de ese desmadre y volar hacia Namek, pero hoy no, porque las anchoas del pacífico se habían rebelado contra los huevos de los peces payaso, y los dulces y pobres pescadores japoneses no encontraban ballenas-tintiladas al pil pil. El hotmiga-Avispón se topó con Raimundo Fernández Villaverde, y asustado por su presencia, decidió hacerse okupa y vender piratas.

Al Avispón le entró hambre, por lo que se alimentó de mantel de arduino verdeamarillo. Esto transfiguró el mundo a su alrededor, ya que hizo que las cosas se viesen torcidas y las muñecas de niños muertos bailasen la conga del gorila fotosintético. A todo esto apareció MechaHulk con su nabo al aire, dispuesto a repartir leña al ritmo de un buen jazz marino con toques de luna. Avispón sacó su estuche hecho de peluches y le gritó a MechaHulk: "¡¡Que me escuches!!" MechaHulk se sobresaltó y se comió un anacardo. Lo que no sabía es que el anacardo tenía huevo de avestruz, lo cual le produjo un efecto secundario en el cuerpo de lo mas extraño. El Avispón abandonó a Hulk y decidió buscarse una compañera sentimental para los ratos de luna menguante, pero nada más empezar se tropezó con un jabalí que le mandó de vuelta a Albacete con un embestimiento de toro de la Goyana.

Allí, cansado, Avispón decidió hacerse una cuenta en Meetic, para conocer a alguien que quisiese estar con él por el resto de sus días. Se llamó Buddhalatienepeluda. Consiguió citas con una tal qtiegurl_89f y con un tal Xx_supasniperslayer69_xX (Sí, el Avispón es un bisexual bicatenario bicicleta) Al final encontró a un barbudo imberbe al que le iba la pedonecrozoofilia traspuesta. Así que se hizo una inversa en el falo y se dispuso a poner manteles en todos los árboles que se encontrara por la parca, se fumó la distancia (porque era un jipster) y apareció en el yate del barbudo.

En el yate, "el Bribón" como así le llamaban las mentes perversas de los buhos cadencianos, el Avispón cogió el sida y la epatitis G-8. Sabiendo que le quedaban pocos días de vida, intentó completar la lista de: cosas que hacer antes de que me muera, y escribió un diario sobre sus aventuras y los lobos ibéricos. El Avispón decidió que era hora de hacer ya lo que más había querido: Morir antes de morir. Tras la experiencia, siguió con su lista, que incluía cosas como comer mango de helado del Santo Grial, irse de fiesta con Ronald McDonald o encerarse todo el cuerpo con lágrimas de vieja y rodar como un unicornio despellejado. La última tarea de su lista era algo que nadie había consguido aún, sólo las jirafas bicéfalas: presidir una mesa redondacuadarada con 8 ángulos, cada uno de ellos con tres triángulos dentro, cada triángulo con una suma de ángulos de -(71/90)π radianes. En dicha mesa se reuniría con los animales más exóticos del universo para discutir sobre una fusión banco-empresa.

Con tanto número y tanto lío el Avispón se puso se los nervios y cogió un cáncer de frente. No pudo cumplir su último deseo, por lo que ahorró para buscar un abogado de mancuernas de titanio, que le pagase los derechos robados de la SGAE. El abogado resultó ser un abejonejo, que le picó en el cáncer de frente, curándoselo. Esto también le curó del SIDA y hepatitis G-8, con lo cual no moriría ya. Contento, el Avispón saltó desde un avión submarino en el espacio, y el viento le llevó a un asteroide habitado por 27 ninetales. En pleno vuelo Avispón se dió cuenta de que tenía los zapatos desatados, y que se había olvidado de dar de comer a la frambuesa cósmica, y lo que era peor, su paracaídas de HelloKitty se había atascado y solo tenía a mano un sacapuntas roto que solo podía afilar diamantes, pero no lápices.

Entonces, milagrosamente, apareció el conejo verde de Usavich, que con sus rápidos movimientos en las 4 direcciones, succionó el paracaídas roto e hizo uno nuevo al mismo tiempo que Bolt corría 2000 hectómetros cúbicos por gramo de lodo. Después el conejo desapareció y la hormiga recuperó su color metatarsal negro-rojo. El Avispón, ahora de-evolucionado a Hormiga, comenzó a correr hacia el surnorte...

'Timmy, despierta, cagüendios!!' Gritó el rinoceronte rosa a su hijo Timoteo, el triceratops pagano-heptaestrábico. 'Joder, qué sueño más raro he tenido.' Murmuró Timmy, mientras las tierras en sus debajos temblaban y el cielo sobre él se agrietaba en pompas de sacacorcho. Todo esto, la Hormiga lo observaba..

Timoteo, que era nazi, creía que todo había sido un sueño, que había sido fruto de su imaginación, pero no, sabía que había algo más. 'Padre, he tenido una visión, sé que Avispón existe.' El rinoceronte se sobrasaltó y se escondió tras un disco duro, tras recuperar la compostura y la descompostura armónica simple, le dijo: 'Anda, Timmy, todos saben que Avispón murió hace muchos años...'

La nazi-hormiga, al escuchar esto desde arriba, se sobresaltó de que nadie supiese de su existencia, y por un momento se sintió como Will Smith en"Soy leyenda". Después se le ocurrió que dado por muerto no tendría que pagar los impuestos por saliva de cobre, ni los de el pijama de color, ¡ni ninguno! Así que aprovechó el dinero para comprar ladrillos morados y construir bloques de lana con agujeros vibradores. Mientras bailaba la conga-tejado con sus bloques recién construídos, le partió una rayuela del hiperespacio. Esto le teletransportó a un concierto de los Rolling Stones ft. Amy Winehouse ft. los Conguitos, que juntos explotaron en un riff de granadas y otras frutas varias (como los aros de cebolla o los libros de 5* de primaria), haciendo que la Hormiga ya no fuese nazi, si no icosaédrica plegada. En su nueva forma, saltó desde una Game Boy inolora a una piscina de hadrones zurdos, que le arrastraron por aire y esquizofrenia hasta la sede Teletubby de Albacete.

Ya en Albacete se encontró una cuerda que si la tensabas era capaz de producir, mágicamente, un Do bemol y un Mi sostenido. Al conseguir producir estas notas descubrió también definitivamente que el bosón de Higgs era real. Esto hizo que la fisión de los núcleos fuera innevitable, y empezó a desatar una reacción en cadena más devastadora que una bomba nuclear corriente, solo una calculadora retrasada sería capaz de resistir la inminente explosión. La hormiga se preparó para su inevitable muerte, pero antes de que eso ocurriera un piojo recorrió su mente de norte a sur, borrando todos los recuerdos de su infanventud, causándola un alzheimer de coco, con gin tonics incluídos. Así es como la hormiga aprendió a hablar saharaui y dijo sus últimas palabaras dirigidas a su rey Astolfo Jitler. Finalmente, se revolcó en barro de cables de azúcar para darse un último placer, y finalmente morir en los desiertos de Albacete.

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